sábado, 2 de octubre de 2010

No vales nada.

Mewt se despertó a la mañana siguiente. Maya se había ido ya. Mewt se vistió rápidamente y comprobó que todas sus cosas seguían en su sitio. Volvió a atarse el pelo en varios nudos. Ese estilo se había convertido casi en una seña de identidad. Cuando salió hacia su habitación se cruzó con Marcel. La reacción de Marcel fue instantánea. Sin que Mewt tuviese ninguna oportunidad, le golpeó en la cara, tirándolo al suelo.
-Idiota, la has dejado escapar.
-¿De... dejarla escapar?¿Qué quieres decir?
-¿¡Ni siquiera te diste cuenta!? - La voz de Marcel denotaba una inmensa furia. - Parece ser que el inquisidor Ángel tenía razón. No vales nada como inquisidor. Nada. - Mewt estaba confuso. No tenía la más remota idea de a que se refería. - Ya que no lo notaste ni tan siquiera cuando estabas en su misma cama, esa chica con la que estuviste tiene un gran poder sobrenatural. No es una humana normal. Nuestro deber es destruir a los seres sobrenaturales, no confratenizar con ellos.
-Lo siento mucho señor...
-Nada de señor. Inquisidor Marcel. Tu actuación ha sido pésima. No te mereces el rango de inquisidor. - El mundo de Mewt se desplomó. Toda su vida había estado dedicada a la Inquisición... Y ahora le despojaban de ella. - A menos que encuentres a esa chica y la mates, puedes dar por seguro que te mataré yo a ti.
Marcel se marchó. Sólo tenía esa pequeña oportunidad de seguir en la Inquisición, pero no se veía capaz de aprovecharla... Eres un debilucho, Mewt. Si tu no puedes, me encargaré yo. Mewt sólo llegó a escuchar estas palabras... Después se desvaneció.




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Llednar tomó el control. Lo primero que hizo fue soltarse el pelo. Luego comenzó a pensar en que era lo que quería la tal Maya... Tal vez el dueño le había injuriado de algún modo, y quería venganza. Tal vez fuese una ladrona. Poco importaba, ahora podía darse por muerta. Volvió a la habitación. No esperaba encontrarla allí, pero tal vez obtendría alguna pista. Buscando entre los cajones, encontró un extraño collar con forma de estilete. Parecía valioso. Tal vez volvería a buscarlo... En ese caso, él estaría allí... Y le haría pagar.

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